Las dietas disociadas son aquellas que se basan en no mezclar determinados alimentos en una misma comida, evitando aquellos cuyos componentes puedan contradecirse y entorpecer la digestión. Es un sistema muy común en dietas para perder peso, evitando sobre todo combinar hidratos de carbono y proteínas.

Cada alimento posee un nutriente dominante que puede chocar con el nutriente dominante de otro, y ésta es la idea en la que se basa este tipo de dietas. La incompatibilidad entre determinadas sustancias puede provocar la interrupción en el proceso digestivo, anulando los efectos beneficiosos de las mismas y causando un gasto innecesario de energía.
¿Qué saber sobre las dietas disociadas?
Las dietas disociadas pretenden que sea un solo nutriente el que domine cada menú, lo que no quiere decir que consumamos un único tipo de alimento. Lo que buscan es una correcta combinación de alimentos compatibles, sin que ningún nutriente quite protagonismo a los demás.

Se trata de una clase de dieta muy controvertida, pues hay quien las considera muy efectivas y sencillas, mientras que un gran número de expertos afirman que, además de no funcionar, pueden ser extremadamente peligrosas. Sus detractores aseguran que el cuerpo no digiere los alimentos mejor por separado, y que el hecho de que juntos engorden más es tan sólo porque se ingiere un mayor número de calorías.
Además, declaran que estas dietas disociadas pueden carecer de importantes proteínas y vitaminas, perjudicando así la salud de la persona que siga este régimen. Esto puede desembocar en alteraciones gastrointestinales, mareos, sequedad de la piel, pérdida del cabello, insomnio, estreñimiento y malestar general.
También alertan de que hay que tener cuidado con el llamado “efecto rebote”, ya que la reducción se produce a causa de pérdida muscular y líquidos, y no de la grasa almacenada.

Aparte de todo esto, estas dietas cuentan con algunas ventajas. Una de ellas es su sencillez, pues para seguirlas sólo hay que recordar los alimentos que contienen mayor número de proteínas y de hidratos de carbono y no mezclarlos. Ni siquiera es necesario controlar las calorías de cada porción.
Otro punto a su favor es que nos permite comer de todo, evitando así esa sensación de ansiedad tan difícil de controlar. Además, ayudan a mejorar las digestiones con combinaciones de alimentos totalmente compatibles entre sí.
En todo caso, e independientemente de las opiniones contrariadas, antes de comenzar cualquier dieta lo mejor es que lo consultemos con un especialista, ya que cada persona posee unas características biológicas diferentes y lo que puede beneficiar a algunas puede ser gravemente perjudicial para otras.
Por otra parte, podemos encontrar un gran número de menús que proponen seguir una dieta disociada, tanto en revistas, como en libros o en la red. Por las razones antes expuestas, aconsejamos encarecidamente visitar un nutricionista antes de comenzar a seguir cualquiera de estas dietas.

Menú basado en Dietas Disociadas
No obstante, a continuación exponemos un menú de estas características como propuesta a consultar con el especialista, para que él determine si es adecuado o no para la persona que quiera seguirlo. Abarca una semana entera y pertenece a la web Dieta Disociada.
Lunes
Desayuno
•Café o té con leche desnatada o sin leche, o una infusión al gusto con edulcorante.
•1 lácteo desnatado
•1 huevo revuelto
Almuerzo media mañana
•Taza de café o infusión
•Barrita dietética
•2 vasos de agua
Comida
•Ensalada verde al gusto con una lata de bonito al natural
•Pescado a la plancha
Merienda
•Taza de café o infusión
•Barrita energética
•Agua
Cena
•Caldo vegetal casero.
•Merluza a la plancha con aceite
Martes
Desayuno
Lo mismo que el día anterior
Media mañana
Lo mismo que el día anterior
Comida
•Puré de verduras casero al gusto
•1/4 de pollo sin la piel al horno y aderezado con unas gotitas de limón, tomillo y romero.
Merienda
Lo mismo que el día anterior
Cena
•Ensalada de cogollos con anchoas
•Canelones de lonchas de pavo con queso fresco untado
Miércoles
Desayuno
Mismo que el lunes
Media mañana
Mismo que el lunes
Comida
•Ensalada de canónigos, rúcula, espinacas, tomates y espárragos.
•1 plato de arroz blanco hervido con un poco de salsa de tomate
Merienda
Igual que el lunes
Cena
•Puré de calabacines
•2 rodajas de piña natural
•6 fresas o fresones
Jueves
Desayuno
Igual que el lunes
Media mañana
Igual que el lunes
Comida
•Ensalada verde como la del lunes
•1 dorada al horno aliñada con jugo de limón, aceite, ajo y perejil
Merienda
Igual que el lunes
Cena
•Salpicón de marisco sin mayonesa
•Salmón ahumado con cebolleta y alcaparras
Viernes
Desayuno
Igual que el lunes
Media mañana
Igual que el lunes
Comida
•Ensalada de endibias con roquefort
•Una chuleta de buey desgrasado, a la brasa
Merienda
Igual que el lunes
Cena
•Caldo de verduras al gusto, con un huevo duro troceado
•Jamón serrano sin la grasa
Sábado
Desayuno
Como el lunes
Media mañana
Como el lunes
Comida
Potaje de garbanzos con verduras al gusto pero sin carne ni grasas
Merienda
Como el lunes
Cena
•Puré de verduras al gusto (sin patatas y zanahorias)
•Macedonia hecha de manzana, pera, fresas y zumo de naranja sin azúcar
Domingo
Desayuno
Como el lunes
Media mañana
Igual que el lunes
Comida
•Salteado de verduras al gusto (sin patatas y zanahorias)
•Una buena porción de mero a la plancha con un chorrito de aceite
Merienda
Como el lunes
Cena
•Ensalada de espinacas, tomates con vinagre balsámico, pimienta y una cucharadita de aceite
•Setas a la plancha con ajo y perejil