
En una dieta saludable nunca pueden faltar los
alimentos ricos en hierro, así como otros que faciliten su absorción en el organismo. Este mineral es indispensable para la producción de sangre y la oxigenación de los tejidos y células; por tanto, la presencia del hierro en nuestra alimentación es necesaria para un
buen funcionamiento de los órganos vitales.
Su ausencia en la sangre puede producir anemia. Para evitar esta deficiencia nutricional, debemos llevar una dieta equilibrada y variada en la que abunden productos ricos en hierro, teniendo en cuenta que aunque éste está más presente en productos de origen animal como la carne de vacuno y ave, también procede de fuentes de origen vegetal, tales como las espinacas y los cereales integrales.
En general, entre los alimentos más ricos en hierro se encuentran los siguientes:
1. Carne de ave (pollo, pavo), vacuna y de cerdo.
2. Mariscos de concha como los mejillones, almejas y berberechos.
3. El hígado (sobre todo de carne vacuna), mollejas, riñones y morcilla.
4. Yema de huevo.
5. Pescado (los más ricos en hierro son la sardina, el atún y la merluza)
6. Legumbres como la soja, garbanzos, lentejas y alubias.
7. Cereales integrales.
8. Vegetales (sobre todo espinacas, acelgas, guisantes, brócoli, remolacha y coliflor)
9. Frutas (la uva y el mango son las frutas en la que está más presente este mineral)
Por último, en esta dieta no deben faltar
alimentos que mejoren la absorción del hierro en el organismo, la cual es mucho mayor si incluimos en ella
alimentos ricos en vitamina C (muy presente en los cítricos como la naranja, el pomelo o el limón). Esto último es especialmente importante para aquellos que sigan una dieta vegetariana, ya que el hierro es absorbido más fácilmente por el organismo si proviene de productos de origen animal.
Fuente Imagen por etringita