
Dicen por ahí que donde hubo fuego cenizas quedan y es posible revivir de esas cenizas alguna llama. Sin embargo en ocasiones, cuando el amor ha muerto, es poco lo que puede hacerse por una relación. ¿Cómo saber qué se perdió la batalla y es momento de retirarse con dignidad?
El comienzo de una
relación de pareja es generalmente un motivo de ilusión, un respiro en la vida de una persona. La rutina cotidiana es más llevadera si hay con quien compartirla, las cargas se reparten, las tristezas se comparten y la felicidad parece casi palpable cada día que el amor aumenta.
Se supone que en los primeros meses se vive un estado de enamoramiento en el que hormonas y sustancias químicas cerebrales son las protagonistas. Pero cuánto dura el amor desde el punto de vista científico es motivo de otro post.
Sin embargo, suele pasar que el tiempo deteriora la relación, la emoción del principio se convierte en tedio. En este punto se intenta todo por rescatar lo perdido. Si se ha tocado fondo intentado inutilmente recuperar el amor, es mejor leer las señales y retirarse a tiempo. Nunca será facil entender que algo que fue maravilloso haya terminado en un cúmulo de peleas y ofensas, pero será más facil de superar si se dejan de lado sentimientos de culpa y se piensa en seguir adelante.